Al mirar una escena solemos concentrarnos en lo que nos intersa, ignorando lo demás. Cuanto más agtractivo es el centro de atención, menos conciencia tenemos de lo que le rodea. Pero la cámara lo reproduce todo, sin hacer distinciones.
La mirada estructuradora del ojo es algo que el fotógrafo debe imponer a la imagen mediante el enfoque selectivo o cambiando el punto de toma para que los detalles sin interés desaparezcan, se emborronen, se oculten o queden supeditados ala composición general. Para hacer esto hay que aprender a mirar como la cámara.
Hay una regla clásica de composición que es muy útil, se le suele llamar "regla de los tercios". Consiste en trazar imaginariamente dos líneas paralelas verticales y dos horizontales que dividan a la escena en partes iguales; los lugares donde se cortan las líneas dan lugar a cuatro puntos focales: A, B, C y D. Las líneas horizontales deberán representar el horizonte. Es decir, el horizonte no se pondrá en el centro del visor, sino en el tecio superior o inferior.
El centro de interés se habrá de situar siempre en A, B, C o D, pero nunca en el centro. Desde estos puntos la vista puede recorrer toda la imagen siguiendo líneas y curvas o recorriendo centros secundarios de atención. De todos modos, nunca hay que olvidar que las reglas se han dictado para adaptarlas a las circuntancias, e incluso para romperlas cuando ya hemos aprendido a usarlas.
A la hora de componer una imagen, no basta con mirar por el visor. En ocasiones nos concentramos tanto en el tema central que hasta que no vemos la foto no nos damos cuenta de los objetos indeseables. Por ello, lo primero que tenemos que hacer es mirar a través del visor ignorando el tema principal de interés y examinar el entorno. Debemos conseguir que no haya elementos distractores, que el fondo sea el adecuado para lo que fotografiamos, que no haya sombras extrañas ni personajes que podrían captar el foco de atención.
Básicamente, se trata de determinar si el entorno armoniza y se integra con el motivo de interés o si, por el contrario, entra en conflicto. Si no armoniza, cambiaremos el punto de toma o la situación del motivo a fotografiar. Una vez corregido el entorno, ya podremos centrarnos en la expresión del motivo, pero sin dejar de vigilar los fondos.
Fotografia práctica
Composición de la escena: la regla de los tercios
La textura
La fotografía puede reproducir la textura de una superficie con una fidelidad tal que a la sola vista del resultado es fácil imaginar la sensación que produciría tocarla. El resultado dependerá siempre de la iluminación. Las texturas naturales son excelentes temas para un estudio fotográfico. También puede ser un buen ejercicio tomar fotografías en las que sólo se vea la textura y no se pueda definir la forma o a qué pertenece.
Readmore »»El ritmo
Es un concepto de la plástica, que nos puede servir mucho para lograr mejores fotografías. Nos habla de la relación que establecemos entre forma y espacio según un orden determinado.
Ritmo por alteración:
Es el organizado por una serie de elementos distitos, que se repiten, alternándose, en un determinado orden.
Ritmo por simetría:
Se logra cuando la serie de figuras ordenadas puede dividirse mediante ejes en dos partes exactamente iguales y opuestas.
Ritmo por radiación:
Es el que se crea a partir de un punto central orientando los elementos en sentido circular.
Ritmo por progresión:
Es aquel en el que podemos alterar la forma proporcionalmente o modificar los espacios de un modo similar. El ritmo puede ordenarse libremente.
Para comprender mejor estas ideas, que nos ayudarán a componer de una manera mucho más estética, se pueden seguir dos caminos. Uno de ellos es buscar en periódicos o revistas imágenes en las que encontremos,por ejemplo, la idea del ritmo por simetría o alteración. En general, las fotos de edificios o de fábricas ejemplifican muy bien estos conceptos. una vez que hayamos visto unas cuantas fotos con ojo crítico (algo que es recomendable hacer siempre que vemos una toma), podemos comenzar a buscar nuestras propias fotos.
La composición: la forma
La forma
La forma es uno de los caracteres físicos de los objetos, además del volumen, textura y color. Normalmente, para reconocer un objeto nos basta su silueta. Se puede identificar a las personas por su silueta, en la que sólo se aprecia el perfil.
Para comenzar a experimentar con la forma, es útil el procedimiento de contraluz, porque sirve para hacer siluetas. La posición, el tamaño y las proporciones en la relación entre diferentes formas son cuestiones que se pueden practicar.
Con la superposición de formas podemos establecer una escala de alejamientos, de profundidad, de tal manera que nos haga vivir una ilusión de espacio tridimensional sin romper el espacio bidimensional del plano; es decir, el resultado de superponer una forma a otra.
La composicion: la linea
LA COMPOSICIÓN
Las buenas fotografías rara vez se obtienen por casualidad. En alguna oportunidad sucede, pero seguramente nos pasó a todos aquello de hacer “la foto del año” y, al verla en el papel, darnos cuenta de que estaba mal encuadrada, que salía un personaje “invitado” o que una mano aparecía misteriosamente sin dedos.
Para sacar el mayor partido a cualquier tema se necesita conocer bien los principios básicos de la composición: las formas de encuadrar una escena para que resulte agradable a la vista, de captar la atención del espectador o de destacar un determinado aspecto. Una buena foto es aquella que no necesita explicaciones ni excusas.
Las imágenes cuya contemplación produce placer poseen orden , equilibrio y ritmo (que son justamente los efectos que persiguen las reglas clásicas de composición), y son las fotos que luego queremos ampliar.
La línea
Las líneas constituyen uno de los elementos compositivos más importantes. Nuestros ojos tienden a seguirlas, tanto si están constituidas por elementos lineales sencillos, ya sean carreteras, vallas, hileras de cultivos o postes de telégrafos, como por elementos indirectos, como los contornos de determinadas formas o tonos. Por tanto, uno se puede servir de las líneas para dirigir la atención del observador hacia un sujeto, unir varias áreas de una escena o sugerir profundidad o movimiento.
-Es muy distinta la atmósfera creada por las composiciones verticales, horizontales o inclinadas.
-La perspectiva lineal hace que las líneas y planos paralelos converjan en un punto de la imagen, lo que crea una ilusión de profundidad tridimensional.
-La elección de un encuadre encaminado a la composición lineal simplifica la imagen o la escena. A menudo aclara las estructuras complicadas y produce fotografías de gran atractivo.
Expresividad de la línea:
-Vertical: Alarga las cosas, remite a un símbolo de dignidad. Hace que la foto resulte altiva, elegante, espiritual.
-Horizontal: Le da anchura y extiende las cosas. Da la sensación de reposo, tranquilidad, quietud, peso, estabilidad.
Como práctica, es útil salir a la calle con la cámara en la mano y, utilizando sólo la lente normal y la cámara siempre de manera horizontal, buscar una foto donde sólo se vean líneas horizontales, otras con verticales, una más con diagonales y una última en la que sólo se vean curvas. Antes, está permitido buscar en revistas o periódicos fotos en las que la dominante sea vertical u horizontal, para encontrar inspiración.
La distancia hiperfocal
La distancia hiperfocal
Para obtener a cualquier apertura la máxima zona de nitidez posible, es preciso llevar a cabo el enfoque en el punto correspondiente a la distancia hiperfocal. Este es el punto de nitidez más cercano determinad por el número “f” en la escala de profundidad de campo cuando se enfoca el objetivo al infinito. Situando la marca del infinito, ante este punto se produce un notable aumento de la zona nítida situada ante el modelo, mientras que el infinito se mantiene como el punto nítido más lejano.
- Todas las cámaras, incluidas las autofocus, tienen una distancia mínima de enfoque que hace que sea imposible enfocar cualquier objeto que esté situado dentro de esa distancia. Para saber la distancia mínima de nuestra cámara tenemos que consultar el manual.
La profundidad de campo
La profundidad de campo es la zona que queda enfocada con nitidez aceptable por delante y detrás de un tema. Por ejemplo, una imagen en la que el fondo es una mancha difusa tiene poca profundidad de campo. En otra imagen, tanto los elementos del primer plano como los del fondo parecen estar enfocados; esto indica una profundidad de campo mayor. La apertura del diafragma es el factor principal que afecta a la profundidad de campo.
En algunas situaciones, si se quiere incrementar la profundidad para una foto panorámica, elegiremos una apertura pequeña, un número f/ grande, como f/16 o f/22 para que gran parte del primer plano y el fondo aparezcan nítidos en la foto. Para otras situaciones, se querrá reducir la profundidad de campo. Por ejemplo, para un retrato en el que se quiere dejar el fondo borroso, optaremos por una apertura mayor, o un número f menor, como f/2.8, f/4 o f/5.6. El tema estará bien enfocado, pero el fondo será “difuso” y distraerá menos la atención.
Como regla, recordaremos que:
- A menor apertura de diafragma, obtenemos mayor profundidad de campo.
- A mayor apertura, menor profundidad.
- Si elegimos una apertura pequeña, como f/16, se requiere una velocidad de obturación más prolongada para garantizar que la cantidad suficiente de luz incida en la película o el sensor, para que la exposición sea correcta.
- Con velocidades de obturación más lentas, el movimiento de la cámara o del tema pueden provocar imágenes borrosas. Si la velocidad de obturación es lenta, usaremos un trípode o una película Iso más rapida, que permita velocidades de obturación más rápidas.
- Si queremos “congelar” un tema en movimiento, tendremos que usar una película de valor ISO elevado ( o cambiar la sensibilidad en las digitales automáticamente).
-Distancia de la cámara al tema. Con cualquier apertura, cuanto más lejos estemos de un tema, mayor será la profundidad de campo. Si lo que queremos es fotografiar una montaña lejana, tanto la montaña como la piedra que está en primer plano, como los planos intermedios y el fondo, podrán estar enfocados. Si tomamos un retrato de cabeza y hombros, sólo estará bien enfocado el tema.
-Distancia focal de la lente. La distancia focal determina la proporción de una escena que “ve” la lente. Desde la misma posición de disparo, una lente gran angular ve más de la escena que un teleobjetivo. Además, una lente gran angular produce una gran profundidad de campo, siempre que no se esté demasiado cerca del tema. En términos más técnicos, una lente gran angular o una configuración con zoom tiene un ángulo de visión de 110 grados, mientras que un teleobjetivo puede tener una visión de sólo 23, 12, o incluso 4 grados (pequeña) de la escena. Puesto que una lente larga (o teleobjetivo) amplifica el tema, la profundidad de campo es escasa, por o que sólo el tema estará muy enfocado.
Recordaremos entonces que:
-A menor longitud focal, mayor profundidad de campo.
-A mayor longitud focal, menor profundidad de campo.
Otros consejos importantes:
-De ser posible, dejaremos que el sol ilumine el motivo de frente. Pero debemos recordar que a las personas les puede molestar y obligarles a cerrar los ojos.
-Tenemos que evitar que el motivo esté entre sol y sombra. La cámara no podrá exponer correctamente ambas áreas a la vez.
-No conviene realizar tomas de un motivo muy oscuro contra un fondo muy claro (o al contrario). En estos casos, acercarse al motivo para que llene el visor puede ser una buena solución. Readmore »»
